Los encargos de los hijos

Los encargos son pequeñas parcelas de responsabilidad cotidiana que el niño realiza colaborando con los demás miembros de la familia en el buen funcionamiento de su casa.

Para que un encargo estimule la responsabilidad, el niño ha de ser consciente de que ha de responder ante alguien (sus padres y hermanos) del trabajo realizado o de la ayuda prestada. Uno de los padres debe controlar periódicamente el cumplimiento de los encargos. También puede encargarse de este cometido un hermano mayor, que tenga como responsabilidad propia supervisar el cumplimiento de los encargos de los más pequeños.

Debe explicarse al hijo en qué consiste su encargo, para que pueda cumplirlo bien desde el primer momento. Conviene considerar, al distribuir los encargos, en cuál puede ser más educativo para el niño según su carácter, hábitos y período sensitivo en el que se encuentra. La experiencia aconseja que, en estas edades, los encargos varíen con frecuencia.

No debe perderse de vista que los encargos tienen como finalidad fundamental ser instrumentos educativos. Además de promover la adquisición de la responsabilidad y facilitar un clima educativo adecuado:

  • Potencian la confianza del niño en sí mismo al fomentar la confianza en su capacidad para cumplir bien el encargo. Refuerza la seguridad personal y le da el valor y la energía necesarios para afrontar esa tarea.
  • Desarrollan capacidades y habilidades a través de la experiencia: al hacerse cargo de una pequeña responsabilidad, el niño -con frecuencia- aprende a hacer algo que antes no sabía, fomentando la satisfacción personal por la obra bien hecha.
  • Tomentan la preocupación por los demás, el espíritu de servicio y el sentido de la cooperación a través de la conciencia de ser útil para los demás y del reconocimiento del trabajo realizado por sus hermanos

Como en cualquier aspecto de la educación, el ejemplo de los padres tiene una influencia fundamental. Junto al ejemplo, la función principal de los padres respecto de los encargos es ejercer adecuadamente la autoridad: dirigir la participación de los hijos en la vida familiar orientando su iniciativa.

Con los encargos familiares los hijos aprenden, desde pequeños, a colaborar en la buena marcha del hogar. Tener un encargo concreto a los 3 ó 4 años hace posible que a los 15 ó 16 vean lógico y natural preocuparse del conjunto del hogar y de mantener un clima familiar acogedor. Precisamente en este terreno es donde hay que procurar que no se desvirtúe el auténtico sentido del encargo familiar: si cada hijo tiene uno o varios encargos es posible que se esfuerce mucho en cumplirlos porque son sus encargos, no porque se sienta responsable de lo que ocurra en la familia. Junto a la distribución de tareas familiares en forma de pequeños encargos, los padres han de fomentar la colaboración continua de todos, para conseguir una situación en que todos se sientan responsables y, además, corrijan con afecto a sus hermanos cuando no cumplan.

Es importante pedirles ayuda en pequeñas tareas que puedan hacer bien, para que disfruten con la satisfacción de un trabajo bien hecho por ellos mismos. De este modo, el niño aprenderá con placer y cultivará el afán y voluntad de actuar por sí mismo.

Pronto podrán pasar de la ayuda a la colaboración, entendiendo que los trabajos del hogar son de todos, según las posibilidades de cada uno. Importa mucho procurar que cada hijo tenga los encargos que puede cumplir bien.

La experiencia aconseja que haya en la familia dos tipos de encargos: unos más duraderos (por ejemplo, un trimestre) y otros rotativos (cada día o cada semana, un hijo). Además, cada hijo ha de ir responsabilizandose de sus asuntos personales (hacer su cama, ordenar su mesa de trabajo, limpiar sus zapatos, etc.)

A continuación presentamos un elenco de posibles encargos (cada familia es distinta y podrá plantear unas u otras tareas).

 
     
 
   Encargos trimestrales:
   Encargos rotativos:
   regar las plantas regar las plantas
   bendecir la mesa
   abrir la puerta
   contestar el teléfono
   ayudar a poner y quitar la mesa
   ayudar en la limpieza
 
     
 
 
 
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